Ultima actualización: 09/01/10

 

¿Se pueden conseguir actividades extraescolares gratuitas con la jornada continua?

 

El problema es encontrar la financiación necesaria para pagar las actividades extraescolares y la Administración no suele disponer del presupuesto para ello. Algunos proyectos de jornada continua proponen buscar a voluntarios, pero no resulta fácil encontrar personas dispuestas a trabajar sin cobrar un salario para realizar las actividades extraescolares. 

Por otra parte, muchas familias consideran que si la Administración tuviera los medios económicos necesarios, estos recursos no deberían destinarse para financiar actividades extraescolares, sino para mejorar la educación y dotar a los centros con más medios.

 

  • “… Un ayuntamiento puede asumir en una época ciertos compromisos presupuestarios de los que podría desdecirse un nuevo equipo de gobierno —si no el mismo—. Tampoco hay hasta el momento casi nada legislado sobre el tipo de contribución que un ayuntamiento podría hacer. Los riesgos de que aflorasen los particularismos de cada ayuntamiento, que a veces serían incluso contrarios a los principios educativos más elementales, son más que evidentes…” – (“Sobre el debate de la jornada escolar” – R. Feito, Profesor Titular de Sociología. Universidad Complutense de Madrid)

  

  • “… Desde FAPAR hemos reivindicado siempre que se involucren en estos asuntos las diferentes administraciones locales, pero no es menos cierto que no podemos exigir, que éstas hagan un esfuerzo inversor extraordinario para paliar carencias que se solventan con el modelo actual de jornada partida…” – (El modelo de jornada escolar para FAPAR p.3)

 

  • “La víctima de este proceso son los sectores sociales en los que se concentran mayores déficits económicos y culturales en relación con lo que la escuela requiere. Por una parte, ya tienen dificultades con la dosificación del esfuerzo en la jornada partida y las van a ver aumentar, lógicamente, con la jornada de sesión única, de ritmo más acuciante. Por otro, carecen de medios económicos para llegar más allá de la escasamente atractiva oferta de actividades y servicios que pueda darse en los centros, y los poderes públicos no pueden financiar ilimitadamente actividades que, a fin de cuentas, son complementarias y voluntarias. Además, hay una triste ironía en exigir a las autoridades que financien actividades de lujo (en el sentido de que requieren un alto dominio del núcleo o, al contrario, porque son más o menos laterales) para sectores que pueden necesitar un refuerzo (incluido horario) en materias básicas, antes que cualquier otra cosa, algo que casi nadie contempla.” (Mariano Fernández Enguita: “La jornada escolar continua en España: dinámica y efectos” – p.28)

 

  • Confederación Gonzalo Anaya:

“Las familias con menos recursos o más desfavorecidas resultan discriminadas. La gratuidad de las actividades complementarias no las garantiza ninguna Administración. Es más, en el caso que corriese a cargo de los Ayuntamientos, dependeríamos del “color” o carácter del mismo y se generarían grandes desigualdades pues no todos los Ayuntamientos ni los grupos políticos apuestan por igual en defensa de la escuela pública, ya que la privada concertada la jornada continua ni se lo plantea, por lo tanto, y por supuesto, ésta protestaría de esas subvenciones que ella no tendría.” – (“Consideraciones a reflexionar sobre la jornada continua en los centros educativos”) 

 

  • “… Los partidarios de concentrar las clases por la mañana mantienen que las tardes son para actividades extraescolares, que serían voluntarias, pero que evitaría situaciones como las que se dan actualmente en las que sólo los niños a los que sus padres pueden pagarlas pueden acceder a este tipo de actividades, pero que suponen un gasto adicional para la administración al tener que contratar personal extra para impartirlas. Se trata, según reconoce el sindicato, «un fleco que todavía hay que negociar». En cualquier caso proponen alternativas que van desde que sean los propios padres los que organicen, impartan o vigilen estas actividades, a contar con otro tipo de voluntarios, aunque «naturalmente la Conselleria debería financiar parte de estos gastos extraordinarios» según coinciden en afirmar los sindicatos. En el lado contrario de la polémica, los padres se muestran contrarios a este horario ya que mantienen que tantas clases por la mañana es demasiado intensivo para los niños más pequeños. Además, recurren a lo que ha ocurrido en otras comunidades para mostrar su rechazo, ya que al no ser las actividades extraescolares obligatorias, se permite que muchos niños, sobre todo adolescentes, no vayan a clase por la tarde «así que justo los que más interesaba que estuvieran socializados, al final están en la calle», según alertan desde Fapa Valencia…”  (Jornada continua: ¿Derecho o privilegio? – L. Derqui – ABC.es)

 

  • “El interés del profesorado por racionalizar su horario de trabajo choca en ocasiones con los intereses de las asociaciones de padres, que exigen unos tiempos escolares que faciliten la conciliación de la vida laboral con la familiar. La jornada continua está implantada en la mayoría de las comunidades y a lo único que pueden optar los padres para que sus hijos continúen por la tarde en el centro es a una serie de actividades extraescolares que la mayoría de las veces son organizadas por ellos mismos y pagadas de sus propios bolsillos. Éste es el panorama general que la Ceapa muestra en su informe titulado La jornada escolar en la escuela pública, en el que realiza un análisis comparativo de la situación por comunidades. El escaso apoyo recibido desde la Administración hace que muchos proyectos de actividades extraescolares fracasen. Es el caso, por ejemplo, de Asturias, donde los centros con jornada continua pueden presentar un plan refrendado por los padres, pero según la FAPA Miguel Virgós, “estos proyectos, una vez implantada la jornada continua, empiezan a decaer hasta desaparecer, ya que la Consejería no destina partida presupuestaria alguna”…

La legislación no se cumple. Otras veces la legislación no se cumple y terminan siendo las APA las que tienen que encargarse de la organización de las actividades. Por este motivo, muchas asociaciones denuncian que es la Administración educativa la que tiene que hacerse cargo. Un ejemplo ocurre en Baleares, donde la Coapa indica que “la normativa no se cumple, ya que excepto en diez centros cuyo Consejo Escolar organiza y vela por el cumplimiento de las actividades extraescolares, en el resto son las APA las que organizan y se hacen cargo de su desarrollo”. El precio varía desde los 4 euros por dos horas a la semana en actividades deportivas ofrecidas por los ayuntamientos, hasta los 18 ó 20 euros por dos horas semanales para aquellas actividades organizadas por las APA (en el 70% de los casos los monitores de las mismas están contratados).

También el Gobierno de Castilla-La Mancha, según la federación de APA de esta comunidad, “está implantando la jornada continua incluso incumpliendo la propia normativa, sobre todo en zonas rurales, en donde una abrumadora mayoría del sector de padres y madres está en contra”. Este asunto ha provocado un enfrentamiento entre distintos sectores de la comunidad educativa y ha supuesto un cierto deterioro del movimiento de APA en la región. Según estas APA, “de forma paralela, las centrales sindicales, algunos ayuntamientos gobernados por el PSOE, servicios de inspección, medios de comunicación y la propia Consejería organizaron potentes campañas de apoyo a la jornada matinal, con promesas, al día de hoy incumplidas, como la revisión al tercer año y la gratuidad de actividades extracurriculares”.” (Actividades extraescolares: “Quien quiera que las organice y las pague” – A. Arcos – Magisnet.com)

 

  • “… Es una controversia que plantea más dudas para las asociaciones de padres. «Los defensores del horario continuo dicen que los centros escolares mantendrían el servicio de comedor y actividades extraescolares por la tarde. ¿Pero quién las impartiría? ¿Quién las paga? Las experiencias que ha habido nos hacen ver que al final todos los chavales comen en casa y, por la tarde, quien tiene más medios paga clases extraescolares y quien no, se queda en el sofá»… (“Al salir de clase… ¿pero a qué hora?” – M. Ezquiaga  – diariovasco.com)

 

  • “… El presidente de Ceapa asegura que “está demostrado que en las localidades donde se ha implantado la jornada continua, los niños no realizan actividades extraescolares por las tardes porque nadie quiere financiarlas. Sólo se ponen en marcha en algunos casos en los que las organizan las asociaciones de padres de lso propios centros y, por supuesto pagando”. (Los padres tienen la última palabra en el conflicto de la jornada continua – Hemeroteca ABC.es – 15/03/98)

 

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