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Ultima actualización: 18/11/11

 OPINIONES SOBRE LA JORNADA ESCOLAR 

  • Juan Conejo en su blog “Desvaríos” – “… El cambio, de jornada partida a continua entre los alumnos de tres a 12 años, traerá consigo un amplio debate y no será definitiva en el tiempo, la resolución que se adopte. Los cuatro catedráticos de la Universidad de Murcia consultados a instancias de la Consejería, han informado a ésta sobre las implicaciones que tendrá el cambio de jornada. El informe advierte de la fatiga del alumnado que se produce con la jornada continua. El debate que se abra sobre el tema, debe ser sosegado y no debe responder tan solo a los intereses laborales de los educadores…”
  • Dossier informativo sobre la jornada escolar  publicado en la revista Participación febrero/marzo 2004 de la FAPA Giner de los Ríos – Antonio Germán Beteta Barreda, Portavoz Grupo Parlamentario Popular Asamblea de Madrid: “Cuando de educación obligatoria se trata, el interés del menor debe prevalecer por encima del cualquier otro; bajo esta premisa es, sin ningún género de dudas, la jornada partida la mejor” En mi opinión el sistema educativo, como servicio público que es, debe perseguir la excelencia, por tanto la formación integral de la persona, no conformándose con alcanzar un sólido aprendizaje en las materias básicas (lengua, cálculo…), sino buscando afianzar y desarrollar valores como la convivencia, la tolerancia o el respeto al medio ambiente, a través de actividades deportivas, culturales o de ocio   practicadas en el propio centro. Y además que esta educación de calidad sea un logro para todos, al alcance de todos. En este sentido la jornada partida se erige como elemento integrador de todo el alumnado, frente a la jornada  continuada, que acentúa algunas diferencia. Así, en la continuada los centros educativos tienden a concentrar las actividades no puramente académicas por la tarde, resultando inaccesible a los alumnos de nivel económico inferior, lo que conlleva a una larga tarde ociosa, a menudo sofocada en la calle con los riesgos que esto entraña, de igual manera en la jornada continuada se exige al menor una atención máxima, una concentración, durante 5 horas seguidas de clase, lo que provoca su cansancio y por ende su desinterés, afectando directamente a la calidad de la enseñanza. Desventajas éstas, que igualmente han sido apreciadas en otras comunidades autónomas como es el caso de Cataluña que no la han permitido, poco o nada que ayudan a luchar contra el fracaso escolar o la desmotivación de los menores.”
  • Dossier informativo sobre la jornada escolar  publicado en la revista Participación febrero/marzo 2004 de la FAPA Giner de los Ríos – Rafael Simancas, Portavoz Grupo Parlamentario Socialista Asamblea de Madrid: “Cuando se habla sobre la organización de los tiempos escolares en los centros de enseñanza, hay que considerar varios aspectos. A saber, El Primero y principal, el derecho de los alumnos a que el tiempo diario de aprendizaje, ya sea de tipo curricular básico, de actividades complementarias formativas, de nutrición o de descanso y actividades de socialización tenga un orden lógico o siga una pauta que considere el esfuerzo y la posible fatiga como elementos decisivos a la hora de organizar el día a día en los centros. Lo primero, pues, garantizar el derecho del alumnado a una educación y a unos tiempos que se relacionen con sus necesidades de aprendizaje. El segundo se refiere a la conveniencia de que los horarios escolares sean compatibles con las jornadas laborales de las familias. Es evidente que hoy día, la mayoría de las parejas, en las que trabajan sus dos miembros, necesita que la escuela pública ofrezca horarios más allá de los puramente lectivos, por que de otro modo tratará de encontrar una alternativa privada o concertada que además de abundante no tiene ninguna duda sobre su verdadero objetivo: captar e incrementar su clientela. Considerando estas variables, estos dos derechos, en la FSM-PSOE apostamos claramente por la jornada partida, respetando en todo caso la regulación vigente para el establecimiento de jornadas de carácter excepcional. Esta regulación, fruto del acuerdo de los tres grupos parlamentarios de la Asamblea e Madrid en la pasada legislatura permite que en centros determinados se implante la jornada continuada, contemplando, eso sí, un conjunto de garantías suficientes – sobre todo por la implicación de los Ayuntamientos a la hora de garantizar la permanencia de las actividades de tarde y de los propios servicios como el comedor escolar – que evite perjuicios para los alumnos, para sus familias y para los puestos de trabajo del profesorado, ya sea a corto o a largo plazo. Tratar de buscar atajos que no ofrezcan garantías suficientes supone un gravísimo riesgo para la enseñanza pública.”
  • Dossier informativo sobre la jornada escolar  publicado en la revista Participación febrero/marzo 2004 de la FAPA Giner de los Ríos: Fausto Fernández Díaz,  Portavoz Grupo Parlamentario Izquierda Unida Asamblea de Madrid: “Izquierda Unida tiene una posición neta sobre este asunto que consiste en el rechazo de una jornada que no pretende otra cosa que incidir en el menoscabo del modelo público educativo. Estas son las razones de nuestro no: Razones pedagógicas. Hasta ahora nadie ha demostrado con investigaciones, ni mediante la evaluación objetiva del proceso educativo en aquellos lugares donde ya se ha implantado, que la jornada consistente en concentrar el horario escolar del alumnado cinco horas diarias de forma continuada sea más eficaz, ni incida en la mejora del rendimiento escolar que la jornada partida. Es más, experiencias como la andaluza, la canaria o la más reciente en Alcalá de Henares no parece haber aportado nada positivo. Razones sociales. De ninguna manera podemos, ni debemos negar la función social de la escuela, más aún porque de esta manera atentaríamos indefectiblemente contra las capas más desprotegidas de la sociedad que no tendrían alternativas. La escuela tiene la obligación de considerar el mundo en la que está insertada que requiere mecanismos de protección social y de redistribución para que la tan manida igualdad de oportunidades sea posible. Razones económicas. Es posible diferenciar la jornada escolar, de la jornada lectiva y de la jornada laboral del profesorado. Más recursos para la escuela y coordinación de los mismos por parte de los Ayuntamientos. Es indispensable pedagógicamente ligar las actividades extraescolares con los proyectos educativos de los Centros, garantizando las personas que ejecutarán el imprescindible enlace de ambos tiempos escolares. Razones políticas. Siempre se olvidan y, desde mi punto de vista son muy importantes. Los que defendemos el modelo público de enseñanza como el más igualitario, el más democrático y plural y el único capaz de garantizar la igualdad de oportunidades, así como de luchar por disminuir los desequilibrios, no podemos hablar, hablar y hablar llenándosenos la boca de defender teóricamente el modelo y, desconociendo el mundo que nos rodea y la variedad de la oferta que plantea el otro modelo de enseñanza, echando al alumnado en brazos de aquella.  Razones laborales. Son las únicas que no tienen discusión. Es lícito que los profesionales de la enseñanza reivindiquen unas mejores condiciones laborales, pero este argumento deja de ser lícito si se buscan falsos amparos en hasta ahora no demostradas razones pedagógicas. Para terminar quiero insistir en algo que siempre se nos olvida: los intereses de la infancia. Algunos se amparan en reivindicaciones laborales, otros en mayor comodidad en el cuidado de su prole, pero casi nunca nos acordamos de los derechos de la infancia. Por ello, seamos honestos, potenciemos también desde dentro la escuela pública y trabajemos social, sindical y políticamente por el cambio del modelo de escuela, sólo desde el debate del modelo global podremos reiniciar, como un apartado más, el estudio sobre los tiempos escolares.”
  • “Esto, no tiene precio “Jornada Continua – Blog “Diciendo sin decir” – “… A mi simplemente el título ya me hizo gracia. La CAM permite que los centros se planteen la posibilidad de solicitar la excepción a la jornada escolar ordinaria y solicitar la jornada continuada. Esto exige realizar un proceso en el que están implicados todos los miembros de la Comunidad Escolar….” “…Mejorar notablemente la relación con las familias al poder ser atendidas por el profesorado en un horario más acorde con el de los padres de los alumnos. Y, favorecer la puesta en práctica de una eficaz línea educativa a seguir. (No me digáis ahora que me he cambiado de trabajo que las reuniones de ciclo y las individuales me las vais a poner a partir de las siete de la tarde)
    Ahorro de tiempo en viajes del centro a casa y viceversa, para las familias que no hacen uso del comedor (por 167 alumnos que gastan más zapatos frente a 697, no está mala eh!.El médico dice que caminar es sano, pero él que sabe, solo es médico)
    Evitar el absentismo escolar que, sobre todo en EI, se produce por las tardes con la jornada partida. (pero qué me estás contando!!!!.Se van a casa solo 50 niños de 324 y sabemos q vuelven otra vez, salvo raras excepciones. Además EI no es obligatoria)…”
  • Mejora Organizativa en el Proyecto de Mejora Pedagógica y Organizativa presentado. – Isabel – “En mi colegio” Foro de participación de padres del colegio Príncipe de Asturias de Navacerrada (Madrid) –  “Me gustaría plantear una reflexión más sobre este Proyecto y en concreto sobre la mejora Organizativa (…) Y yo me pregunto. Si este argumento es realmente necesario y supone una mejora pedagógica y organizativa, ¿por qué no se hace ahora de esta forma?
    Los profesores tienen cinco horas de obligada permanencia en el centro que utilizan para reuniones y coordinación entre otras cosas. Tienen la suerte de elegir cómo emplean este horario. Ellos actualmente han decidido que el horario de permanencia coincida con el horario que queda entre las clases de la mañana y las de la tarde, supongo que para poder volver a casa lo antes posible (y esto es comprensible). Pero si verdaderamente piensan que reunirse por la tarde es una mejora pedagógica y organizativa, ¿no deberían haberlo hecho ya? ¿No deberían quedarse dos tardes a la semana o lo que ellos consideren necesario para realizar las reuniones que tengan que realizar y salir del centro de 13:00 a 14:30 como hacen en otros centros, es decir, colocar estas horas de permanencia cuando lo niños se van, a partir de las 16:00 en vez de colocarlas de 13:00 a 14:30?
    Mi pregunta es, ¿influyen sus condiciones laborales a la hora de aplicar la libertad que tienen en los horarios?
    Yo creo que sí.
    Muchas personas trabajan mañana y tarde y tienen libre una hora y media y a veces mucho más (véase los comercios) para luego, volver por la tarde y esto no se cuestiona ya que se hace lo que se supone mejor para el negocio, es decir, si a la hora de comer no viene nadie a comprar y vienen por la tarde, aunque fastidie, hay que abrir por la tarde si no queremos cerrar el negocio.
    Con esto, no quiero decir que algunos profesores no piensen realmente que el proyecto que han presentado supone una mejora. Estoy convencida de que lo piensan e incluso algunos, no piensan que esto es una mejora laboral y lo proponen por convicción, creyendo que supone una mejora pedagógica y organizativa.
    Si no pensase esto, no actuaría de esta manera.
    Lo que me resulta más difícil de entender, es que algunos profesores no quieran leer los estudios que se han realizado al respecto y los menosprecien directamente.
    Me gustaría que no se ofendan cuando se dice que este proyecto supone una mejora laboral, porque esto no lo digo yo, lo dicen los sindicatos de profesores y los generales y están en su derecho de reivindicar mejoras, siempre que las mismas no perjudiquen al resto de la comunidad educativa.
    En ningún momento quiero ofender, ni atacar a nadie, solo intento transmitir una opinión al igual que respeto la opinión contraria.
    En este entierro me han dado vela. Si el ministerio de educación está convencido de que la jornada continua supone una mejora educativa que la implante, sin preguntarnos a los padres. A mí, como madre, no me gusta tener que enfrentarme a las opiniones de los profesores de mis hijos y solo lo hago en base al estudio de la información y al convencimiento personal.
    Yo estoy acostumbrada a hablar, a actuar, a pelear por lo que me importa. A veces esto gusta mucho (cuando interesa) y otras no tanto.
    También puedo estar equivocada, pero mientras no me convenzan de lo contrario debo defender lo que creo mejor para la escuela pública y para mis propios hijos. Porque, aunque algunos piensen que los padres debemos pensar solo en nuestros hijos, yo creo que las instituciones públicas, y sobre todo la educación, debe proporcionar las mismas opciones a todo individuo, debe ser equitativa y por lo tanto enfoco los temas educativos de modo global y no individual. No soy capaz de hacerlo de otro modo.”
  • El proceso sobre el cambio de la jornada escolar - Eugenio Torres – Página web del APA del Colegio Gandhi – “… El segundo comentario es sobre cómo se ha desarrollado el proceso y si ha merecido la pena hacerlo. Mi opinión es que no debía haberse planteado. No es que niegue el derecho del Claustro a plantearlo, que por supuesto lo tiene, lo que digo es que casi nadie de la comunidad de padres y madres sentía esa necesidad. ¿Es necesario cambiar algo que funciona? ¿Es que los colegios públicos de Villaviciosa tienen la jornada escolar contínua y, por ello, funcionan mejor que el Ghandi? ¿Es que había sobre la mesa algún estudio o análisis serio sobre los “problemas” del Colegio y cómo la jornada contínua los iba a solucionar?, etcétera. En mi opinión, lo peor del proceso, no obstante, ha sido que ha sometido al conjunto de la Comunidad Escolar a unas tensiones innecesarias, mucho más cuando se trata de una Comunidad muy joven, pues sólo tiene tres años de historia, y ha crecido de forma ingente (niños, padres, profesores…). El proceso ha provocado tensiones innecesarias entre padres/madres y el Equipo Directivo, entre padres/madres y el Claustro, e incluso entre los propios padres y madres. Ha erosionado parte del caudal de confianza mutuo que se ha ido acumulando en estos tres años, y que era uno de los pilares sobre los que se fundamentaba la “fama” del Gandhi. Y si esto es cierto, aunque sólo sea un poco, ya me parece que hemos pagado un precio excesivo, que no compensa en absoluto los resultados. Porque, como es evidente, los que promovieron el proceso querían cambiar la jornada escolar, pero no lo han conseguido.”

“El debate sobre la jornada escolar continua o partida no atiende (vaya alivio) a razones ideológicas. Tampoco parece que la pedagogía tenga vela en este entierro: ni una ni otra pueden alardear de base científica que demuestre sus supuestos beneficios para el rendimiento de los alumnos. En uno de los temas estrella de todo inicio de curso, el protagonista absoluto es el tiempo, que en este caso nos descubre su rostro más neutral y silencioso. De un lado los profesores, que legítimamente luchan por mejorar sus condiciones laborales (en esencia, comer en casa mientras otean un horizonte vespertino alejado de pizarras y pupitres). Del otro, padres y madres sometidos a horarios de trabajo que no casan bien con el cerrojo temprano en los colegios de sus hijos. A la vista del informe que cada septiembre publica la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres (Ceapa), el panorama estatal a la hora de optar por una de las dos opciones en la escuela pública no puede ser más dispar. Hablamos de Infantil y Primaria, ya que, con la excepción de Cataluña y (en menor medida) la Comunidad Valenciana, la Secundaria suele ser feudo absoluto de la jornada continua…”

  • Fracaso escolar (03/07/09) – José Luis Mota Garay (Las Palmas) – Opinión – ABC.es:

“Hace unos días el Ministerio de Educación propuso a las Comunidades Autónomas que se planteen la prolongación del número de horas de la jornada escolar en Primaria para tratar así de mejorar el rendimiento educativo. Sin embargo, Educación reconoce que desde el punto de vista pedagógico no hay estudios que demuestren que alargar la jornada y partirla contribuya a mejorar los resultados. A los maestros les va a resultar incómoda esta medida porque la jornada continua les supone un horario muy desahogado; si se aceptase el cambio, aumentaría el número de horas de permanencia en el centro,sin llegar a algo irracional, pero podrían quedar libres a las 15,30 ó 16,30 de la tarde. A los que sí beneficiaría la medida es a los alumnos, que también terminarían a esa hora: tendrían el tiempo más ocupado y menos horas por la tarde para vagabundear por el barrio. La medida contentaría a los padres, entre los que cada vez se generaliza más la exigencia de pedir una mejor distribución del tiempo escolar…”

“La propuesta planteada por los Sindicatos de la Enseñanza Pública  de encajar  la jornada escolar de primaria e infantil en el horario de la mañana parece que ha sido admitida por el Departamento de Educación con la condición doble de que aprueben la medida los Consejos Escolares de cada Centro y, en votación expresa, los padres del colegio. Los sindicatos están en su papel  tratando de aliviar  la jornada laboral de los trabajadores de la enseñanza. No se puede aplaudir en esto la posición  Del Departamento de Educación.  Sí se entienden los  reparos de los profesores en cuanto  maestros y educadores. Son diversas las razones que se entrecruzan. La primera es de orden laboral. En tanto no se aproximen los horarios laborales de los padres con los escolares, a numerosas familias se les hace la pascua. Se verán obligadas a adoptar medidas  que supondrán costes añadidos, cuando no  ampliación de permanencia en los centros para atenderlos  y que normalmente coincidirá con los alumnos que se reciben antes en las escuelas por la mañana. La segunda entra de lleno en  la teoría del aprendizaje: ¿se mantiene la atención  en cinco horas seguidas, por muchos descansos que se establezcan, que partida  la jornada en dos  con el intervalo de la comida? Posibilidad de estudiar los resultados ya existe. El aprendizaje exige temple y no ritmo estresante. No estamos hablando de producción de tornillos por minuto sino de crecimiento humano y personal de cada alumno, es decir de educación. Psicológicamente parece reconocerse que cuanto menor sea  el contacto  con el centro menor será el riesgo de contagio, como en los Hospitales,  precisamente cuando la calle, el mundo  audiovisual y las tecnologías de la comunicación ya superan  el tiempo escolar. Las familias organizadas, resolverán mejor la coyuntura. Las familias frágiles incrementaran su fragilidad. Quizás el Departamento debiera salir de valedor de estos últimos y no dar sin más la validez  a la mayoría favorable. Eso es gobernar, lo demás ocupar el sillón. Una pregunta que alguien quizás sepa contestar ¿Por qué ni en la enseñanza concertada ni en la privada se platean cuestiones como esta? ¿Se ha previsto en los presupuestos el incremento de puestos escolares  que  la demanda social  va a plantear en la próxima campaña de escolarización en los Centros concertados?”

“Cada mes me llega el caso de otro colegio donde los profesores proponen la jornada continua, una parte de los padres se opone, aquéllos movilizan a la otra, la cosa se envenena y la comunidad se va al carajo. Lo que más me choca es el empeño cerril en decidir democráticamente. La democracia, con cautelas, es el mejor mecanismo de decisión colectiva, pero ésta no es siempre la mejor forma de decidir…”

No pasa una semana sin que reciba un correo electrónico de una madre desesperada sobre la jornada continua. El contenido es siempre el mismo: los profesores deciden imponerla y pasan por encima de los cadáveres de alumnos y padres para lograrlo, lo cual se traduce en engaños, abusos, atropellos, fraudes de ley y otros despropósitos a los que los padres no pueden hacer frente, porque no saben y porque temen –mucho y, a menudo, justificadamente- las represalias sobre sus hijos. Por supuesto que no siempre es así: algunos centros, o algunos equipos directivos, manejan la cuestión con guantes de terciopelo, pero desde esos centros no escriben pidiendo socorro…”

“La verdad es que es un tema complicado que suscita muchas dudas y enfrentamientos encendidos. La primera duda es de dónde surge la necesidad de ese cambio, cuando desde siempre los niños han ido al colegio por la mañana y por la tarde… Si lo que antes se daba entre mañana y tarde, ahora lo quieren hacer todo por la mañana, no van a tener tiempo ni para respirar, y no parece muy lógico que estén más cansados por la tarde después de haber hecho sus pausas, recreos y haber comido tranquilamente, que al final de una mañana interminable, maratoniana e intensa. Esas pausas, además, son importantes en la socialización de los niños, y les ayudan a relajarse y volver a clase más frescos… Para terminar de alimentar mis dudas sobre ese hipotético bien del niño perseguido por esta medida, la fórmula propuesta por el propio sindicato de profesores me ha hecho pensar que tampoco ellos se lo creen. Según leía en este mismo periódico días atrás, lo que proponen es que sea la comunidad educativa de cada centro escolar la que decida acogerse o no a la jornada continuada, de forma consensuada. Pues no lo entiendo. Si es por el bien del niño será bueno para los niños de todos los centros, y si no lo es, no lo será para ninguno. Entonces ¿por qué aplicarlo a voluntad -y conveniencia- de los adultos del centro? No parece coherente..”

Mientras los alumnos de Primaria y Secundaria de casi toda Europa llevan ya algunas semanas asistiendo a su nuevo curso escolar, España, modelo según el Informe PISA de lo que no hay que hacer, se despereza a lo largo de esta semana y la próxima. Mientras los calendarios escolares de la mayoría de los países líderes y referencia en dicho Informe PISA, como lo fue ahora hace un año el de la consultora McKinsey que ya comenté en este blog, son realizados en base a las necesidades, expectativas y rendimiento de los alumnos, en España, sindicatos, patronal de centros privados y concertados y Asociaciones de padres se enzarzan en una absurda discusión dialéctica sobre la conveniencia de un tipo de horario o de otro. Desde hace mucho tiempo, el calendario escolar español se basa en la acomodación del profesorado. No es una jornada que piense en absoluto en los padres y, mucho menos, en el alumnado…”

“Tras el paréntesis navideño, las centrales sindicales de profesionales docentes vuelven a esgrimir sus pretensiones de conseguir un horario laboral que les asemeje al resto de funcionarios de escritorio. (…) Lo que olvidan decir es que los comedores escolares desaparecerán, los niños estarán más estresados, los padres tendremos que gastar más en actividades que eviten que los niños estén solos mientras sus padres, que no somos funcionarios de escritorio, estamos trabajando hasta las seis, en el mejor de los casos, lo que redundará en una merma de la calidad en la educación, un aumento en la conflictividad escolar y un alejamiento de la familia y la escuela…”

“Pues sí. Resulta que, a consecuencia de los niveles que alcanza el llamado “fracaso escolar”, ha aumentado la demanda de clases particulares para los alumnos, sobre todo el la etapa de ESO. Esta es la paradoja. Los sindicatos de profesores siguen insistiendo en que hay que reducir y comprimir el horario diario que invierten los alumnos en los Colegios, y, sin embargo, no dicen nada respecto a que, cada vez más, eso comporta que los alumnos necesiten “refuerzos”, en áreas tan importantes como Matemáticas o Idiomas en general, incluidos el Castellano y el Valenciano. Esto, evidentemente, es bueno para ellos, los profesores y maestros. pero para nosotros, los padres y madres, y para nuestros hijos e hijas, no es nada bueno. Es agobiante. Es estresante. Y para nuestros bolsillos, es un gasto que se puede evitar si la Escuela Pública asume su responsabilidad en el tema y dedica más tiempo y recursos para transmitir los conocimientos necesarios de la mejor forma y con la mejor calidad…”

“¿Cuál  debe ser el horario escolar? Esta es una pregunta muy estimulante para abrir un debate porque está conectada con una cuestión fundamental: ¿Para qué  están los centros escolares? Y con otra: ¿Cuál es el papel de los profesores en un centro escolar?… “

“Uno de los temas que más encendidos debates despiertan en el seno de la comunidad educativa es el relativo a los modelos de jornada escolar de los alumnos. Por un lado, los defensores de la jornada escolar continua, en sesión sólo de mañana; por otro, los de la jornada partida, en sesiones de mañana y tarde. Ciertamente llama la atención la pasión con la que los primeros argumentan las bondades de la jornada continua y la variedad de razonamientos: climatología, teorías pedagógicas sobre rendimiento académico de los menores, libertad para que los alumnos puedan realizar otras actividades por las tardes, conciliación de la vida escolar-familiar-laboral, incluso asimilación con otros centros del entorno, públicos o privados concertados. Sin embargo, cuando uno profundiza en el tema, recopila datos y los contrasta con estadísticas de organismos públicos y entidades privadas sobre rendimiento escolar y resultados académicos, descubre los efectos negativos que este modelo trae consigo a medio y largo plazo. No es casual que los alumnos de las comunidades autónomas en los que se ha implantando el modelo de jornada continua hace años, aparezcan en los últimos lugares de las tablas sobre rendimiento y aprovechamiento escolar…”

“Aún reconociendo mi indubitable ignorancia en el área docente, no deja de sorprenderme el dominio y la solvencia de argumentos con los que padres, docentes y sindicatos polemizan en derredor de la jornada continua y su aplicación en los colegios de La Rioja (…) Y los niños? ¿Qué pasa con ellos? ¿Están pedagogos, psicólogos, profesores, orientadores y demás expertos educativos en total consenso sobre la bondad de la jornada continua -para el alumno, me refiero, no para padres, abuelos o maestros- frente a la jornada partida?…” 

“Es la tercera vez en cuatro cursos que en el colegio de mis jos,C.P.Anduva de Miranda de Ebro, la dirección me plantea la modificación de la jornada escolar para la implantación de la jornada continua o intensiva.Si en las anteriores ocasiones, la última el curso pasado, los padres dijimos no a la modificación, plantearnos de nuevo la consulta, es signo de que mi opinión como padre tiene muy poca validez, a pesar de que en un principio pudiera parecer muy democrático el hecho de que el centro nos deje decidir a los padres cuál es el mejor horario escolar para nuestros hijos. Pero es que los padres no hemos pedido que nos dejen decidir. La Junta de Castilla y León, por ley, permite que los centros de enseñanza planteen a los padres la consulta, pero es el propio centro en Consejo Escolar quien lo decide por mayoría…”

“Primera reflexión: Tengo la impresión de que existe cierta confusión en el debate en curso a propósito de la jornada escolar. Una confusión que se ve incrementada por la vinculación de jornada escolar y autonomía de las escuelas. Aunque las presiones de las organizaciones a favor de la llamada jornada continuada (para los centros de Infantil y Primaria, ya que en Secundaria aquélla está ampliamente extendida), vienen desde los 90, la LOE parece haberlas revitalizado.… Segunda reflexión: La confusión a la que vengo refiriéndome adquiere matices engañosos cuando el tipo de jornada escolar se quiere asociar al rendimiento de los alumnos. Al respecto, un destacado dirigente del sindicato mayoritario decía recientemente, “no existe en Europa ni en todo el Estado español un solo estudio científico que sitúe la variable de jornada como determinante en el resultado académico”… Tercera reflexión: España es uno de los países de la UE y de la OCDE en el cual el sistema público de enseñanza no universitaria está menos desarrollado. El 66,6% del alumnado de las etapas obligatorias está escolarizado en centros públicos (datos del curso 2005-6);. Y éste es un fenómeno que debe tomarse muy en cuenta a la hora de plantear la modificación del tiempo escolar de los alumnos y de los centros de Infantil y Primaria. Es cierto que varias CC AA han regulado las condiciones en las que las escuelas pueden adoptar “otra jornada escolar” (Extremadura, Castilla-La Mancha, Canarias, Murcia, Andalucía, Asturias o Castilla-León);. Pero, no es menos cierto que algunas de las CC AA que presentan las mayores tasas de escolarización en los centros privados no han abordado dicha regulación…” 

“Como maestro que soy, la educación es uno de mis temas de mayor interés y al que más tiempo dedico. Por ese motivo, quiero que mi primera intervención en este blog tenga relación con un tema que, a buen seguro, generará controversia entre los lectores. A raiz del siguiente artículo publicado en “Consumer Eroski“ quisiera mostrar mi opinión sobre dicha noticia. (…) En nuestra comunidad autónoma, Andalucía, hace ya años que los Consejos Escolares de los centros educativos podían votar el modelo de jornada que querían seguir y, dado que el profesorado tiene la mayoría en los mismos, la decisión que se ha adoptado practicamente en todos los centros es la de jornada continua, es decir, el alumnado sólo asiste a clases por las mañanas, teniendo las tardes libres. El principal argumento que se aludió en dichas votaciones para convencer al sector de las familias fue que, de esta manera, los niños y las niñas tenían la posibilidad de realizar actividades extraescolares en horario de tarde, incluso la Administración Educativa obliga a los centros a programas dos tardes con actividades extraescolares. Y yo me pregunto, ¿se ha venido haciendo esta programación? La respuesta es desigual entre unos centros y otros. Hay centros que han mantenido una gran tradición de actividades extraescolares para el alumnado en horario de tarde y otros que cerraban sus puertas a las dos de la tarde hasta la mañana siguiente…”

“… Para aplicar esta jornada, la Comunidad exige a los ayuntamientos que programen actividades extraescolares por la tarde, para que los niños continúen en las aulas, en el caso de que sus padres no puedan ir a recogerlos, cuando finalicen las clases a las 14 horas. Estos planes exigen una inversión económica considerable que en Alcalá de Henares se estima en unos 300 millones de pesetas. Además, estos programas deberán tener unos contenidos bien definidos, como prácticas deportivas y otras actividades culturales y de refuerzo en el aprendizaje para los alumnos que lo necesiten. Por lo que me pregunto: ¿quién va a financiar estos planes?. Los padres alcalaínos han reiterado su preferencia por este horario, sin embargo, ¿estarán dispuestos a realizar un desembolso económico para cubrir los gastos de unas actividades que, de continuar con una jornada partida, no sería necesario?…”

“Sigue aumentado el número de colegios que tiene jornada escolar continua en Valladolid, y ya hay más centros con jornada sólo de mañana que de mañana y tarde. Lo que en el sistema educativo se contempla como excepcional ha pasado en la práctica a ser el modelo mayoritario. Así es gracias a que la Junta, con plenas competencias en educación, ha dejado en manos de padres y madres la decisión, con ayuda del profesorado, al que la Junta ha ofrecido una «fruta envenenada». Se alzan voces diciendo que los colegios no son guarderías o que no corresponde a la escuela resolver el horario de los progenitores, algo en lo que estoy de acuerdo, pero desde el momento que se asume el proceso de modificación de la jornada, se están aceptando esas premisas. Mi opinión y experiencia de padre de alumno que ha tenido los dos tipos de jornada es que las clases repartidas durante la mañana y la tarde es mejor para ellos, pero es la Administración la que tiene que hacer un estudio serio y actuar en consecuencia.”

“Desde que muchos colegios privados pasaron a ser concertados, la Junta de Andalucía los legisla como centros sostenidos con fondos públicos, aunque éstos no alcancen a su pleno sostén, y por regla general lo hace como si públicos y concertados fueran todos iguales, cuando en realidad la simple procedencia común del dinero no los equipara. En aras de esta supuesta igualdad, la normativa de admisión de alumnos es única, sin puntuar la concordancia ideológica de la familia con el proyecto educativo del colegio, lo que da lugar a que centros católicos se llenen de alumnos cuyos padres, a pesar de no ser ni practicantes ni creyentes y con absoluta falta de responsabilidad y coherencia, buscan sólo los servicios y actividades que el colegio oferta. Desde hace unos años se pretende también uniformar la jornada escolar, con tendencia hacia la que impera en la enseñanza pública, obviando que unos proyectos educativos necesitan de mayor amplitud de horario para su pleno desarrollo. Los titulares de algunos centros católicos, quizás por debilidad, han cedido a las presiones y no hay más que mirar alrededor para apreciar que, si bien se han adaptado, sus colegios ya no son lo que eran; ni hay que ser creyente para ver que no han ganado con el cambio. Sus padres buscan ahora un colegio a su medida, que se ajuste a su comodidad y sus horarios, antes que una continuación de la educación familiar; sus profesores parecen centrar todo su empeño en asimilarse a los funcionarios; sus alumnos, hijos de esta sociedad, se apuntan al menor esfuerzo; sus titulares reducen en parte su proyecto educativo y el mayor perjuicio es para la buena educación por la que muchos padres se sacrificaron antes que nosotros.”

La revista Canarias7 desveló el 11/06/09  que “… el Ministerio de Educación ha planteado a las comunidad autónomas que analicen si conviene acabar con la jornada continua y volver a la jornada partida, entre las medidas para mejorar la calidad educativa. La noticia ha causado un gran impacto en la comunidad educativa…”  Canarias7 ha habilitado un espacio de participación junto a esta noticia para que los lectores puedan expresar su opinión. La pregunta que se plantea es ¿Qué le parece acabar con la jornada continua?

 “…La jornada continua es una reivindicación sindical, por lo tanto es una cuestión planteada por los trabajadores de la enseñanza. Reivindicación absolutamente legitima que yo apoyaría sin reservas, si no se hubiera disfrazado como un bien para la calidad de la enseñanza y para nuestros hijos. Si este colectivo quiere trabajar sólo por la mañana que así lo pida claramente. Yo lo apoyaré, pero que solicite que se contrate más profesorado para que pueda atender las tardes. ¿Acaso entenderíamos que hospitales, oficinas de correos o el comercio entre otros muchos colectivos, sólo trabajaran de 9 a 14?…”

“El objetivo del presente artículo es aclarar y dar a conocer la postura que la actual Junta Directiva de la Asociación de Padres y Madres del Colegio Público Perú tiene al respecto de implantar la jornada continuada en nuestro centro.  En un principio somos contrarios a la adopción de este horario para el centro, fundamentalmente porque no tenemos ningún motivo para pensar que pedagógicamente sea mejor para nuestros hijos y consideramos que  plantear aisladamente la conveniencia de la jornada continua es una mala pregunta…” 

  • Ni padres ni maestros han de decidir sobre la jornada – Artículo publicado en la revista “Escuela” que recoge la opinión de José Gimeno Sacristán, Catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Valencia y autor del libro “El valor del tiempo en educación”
  • Reflexiones sobre los argumentos de la jornada continua - Madre de alumnos (Publicado en el blog Infojornadaescolar)
  • Debate sobre la jornada escolar (necesito ayuda)  – El blog de Fabián Gradolph – “En el colegio de mi hijo ha aparcido este año el debate sobre la jornada escolar. En breve: el profesorado propone pasar a jornada continua (…) Pues ha estallado la guerra…”
  • Sobre la jornada continua  – El Periódico Mediterráneo.com: “Otro año más, y siempre por las mismas fechas, vuelve a abrirse el debate sobre la conveniencia de implantar la jornada continua en los colegios. Los profesores, o mejor dicho, los sindicatos que les representan, están forzando la máquina para cambiar el horario lectivo, mientras que los padres –como quedó de manifiesto en una encuesta publicada días atrás por Mediterráneo– se muestran bastante unánimes en favor de la jornada actual, es decir, partida…”
  • Jornada continua  Al incio de está página del Colegio Público Alhambra, se publica un artículo sobre las supuestas ventajas del horario continuo, haciendo referencia al informe “La hora de la escuela” realizado por el Catedrático de Sociología M. Fernández Enguita y un equipo de investigadores; más adelante en la misma página, los autores de dicho informe responden a este artículo publicando el comentario “Hable por sí misma, no en mi nombre!”
  • Educación reitera que no se va a aplicar la jornada escolar continua en la Comunidad  “La jornada continua, la reducción horaria, la acumulación y concentración de materias en horario matinal es difícilmente compatible con la lucha contra el fracaso escolar que estamos propugnando. Los expertos señalan como necesario para un buen rendimiento escolar el respeto a los ritmos de aprendizaje y a los tiempos de descanso que necesitan los menores”, ha indicado Gómez. Asimismo, Concha Gómez ha manifestado que “entendemos que es una reivindicación de privilegios por parte de las organizaciones sindicales que va en contra del prestigio social del profesorado y que no tiene en cuenta a los alumnos. También dificulta todavía más la ya complicada y difícil conciliación de la vida familiar y laboral de las familias”. (Concha Gómez, Secretaria autonómica de Educación, Comunidad Valenciana, El Mundo.es)
  • Después de que suena el timbre (05/10/00) La Voz de Galicia – “La jornada continua instaurada en la escuela de Bealo abre un intenso debate entre defensores y detractores del sistema. La escuela unitaria de Bealo ha estrenado este curso la jornada única. Así lo decidieron el año pasado los dos tercios de los padres de alumnos. La experiencia acaba de emprender su rodaje, pero ya hay opiniones encontradas. Algunos rectificarían de buen grado su voto de entonces. Otros, sin embargo, están más que satisfechos con el actual sistema. Las quejas de los detractores han llegado a Educación, que hoy envía a la inspectora de zona para estudiar el caso. Los padres que prefieren el horario partido reconocen que ha sido una decisión de la mayoría, pero opinan que en una aldea como Bealo no conviene la nueva modalidad. Y aunque el período de rodaje ha sido corto, ha sido suficiente para que se abriese una profunda brecha entre defensores y detractores. Este último bando reconoce que ha sido una decisión de la mayoría y que quizá no haya vuelta de hoja, pero considera que una aldea como Bealo no está preparada para la jornada continuada. No se ofrecen actividades extraescolares y la mayoría de los padres trabajan, por lo que no siempre cabe la posibilidad de trasladar diariamente al crío hasta el casco urbano para que se entretenga con la pintura, las manualidades o el inglés. Por eso, el único recurso que les queda es el de fletarlos con los abuelos a las tareas agrícolas o sentarlo0s toda la tarde frente al televisor. Algunos padres no dudarían en dar marcha atrás y cambiar el voto que depositaron en su urna. Aducen que personas que participaron en la consulta hoy no tienen a sus hijos en la escuela y otras han tenido que sacar a los críos del colegio de Bealo para llevarlos a un centro privado, debido a que la jornada laboral les impide atenderlos por las tardes…”

 

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